domingo, 16 de febrero de 2014

NO SALGAS CON UNA QUE VIAJE.

Ella es la del pelo desordenado, descuidado, pintado por el sol. Su piel está lejos de la piel blanca que era antes. Ni siquiera besada por el sol. Está quemada con muchas líneas de bronceo, heridas y picadas aquí y allá. Pero por cada defecto en su piel, hay una interesante historia por contar.

No salgas con una chica que viaja. Es tan difícil de complacer. La típica cita y película en el centro comercial le aburrirá hasta la muerte. Su alma quiere nuevas experiencias y aventuras. No se impresionará con tu coche nuevo o tu reloj caro. Ella preferiría escalar o saltar en paracaídas que escucharte presumir de esto.

No salgas con una chica que viaja porque ella no te dejará tranquilo hasta que reserven el vuelo que está en oferta.

Lo más probable es que no tiene un trabajo, o se reusa a trabajar. O quizás, está soñando despierta con renunciar. Ella no quiere seguir trabajando por los sueños de otros. Ella tiene su propio sueño y está trabajando para conseguirlo. Es una freelance. Hace dinero diseñando, escribiendo, tomado fotos o haciendo algo que requiere creatividad e imaginación. No pierdas tu tiempo quejándote de tu aburrido trabajo.

No salgas con una chica que viaja porque ella ha escogido una vida de incertidumbre, de improvisación. No tiene un plan ni una dirección permanente. Ella va con la corriente y sigue su corazón. Ella baila al ritmo de su propio tambor. Sus días están regidos por el sol y la luna. Cundo algo le llama, la vida se para y ella se olvidará de todo lo demás por un momento.

No salgas con una chica que viaja pues ella tiende a decir lo que piensa. Nunca tratará de impresionar a tus padres o amigos. Ella sabe de respeto y educación, pero no le da miedo abrir un debate sobre temas que afectan el mundo o responsabilidad social.

Ella nunca te va a necesitar. Ella sabe cómo levantar una carpa y arreglar todos sus tornillos sin tu ayuda. Cocina bien y no necesita que le pagues su comida. Es demasiado independiente y no le importará si viajas con ella o no. Se olvidará de reportarse cuando llega a su destino. Ella está ocupada viviendo el presente. Le habla a extraños. Conocerá muchas personas interesantes de otras partes del mundo, que comparten su pensamiento, su pasión y sus sueños. Ella estará aburrida contigo.

Así que nunca salgas con una chica que viaja a menos que puedas seguir su ritmo. Y si tú, sin querer, te enamoras de una, ni se te ocurra quedártela. Déjala ir.

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